Las intolerancias y sensibilidades digestivas están a la orden del día. Y créeme, no es una epidemia ni algo pasajero, es una nueva realidad. El estrés, los ritmos frenéticos, las producciones masivas y la vida cosmopolita nos ha dado cosas buenas, pero nutricionalmente hablando, ha complicado el panorama general. Cuando no es la bacteria helicobacter pylori o el SIBO son patologías más específicas como la histaminosis, la sensibilidad al gluten o la ya instaurada intolerancia a la lactosa. Y no es que todo nos siente mal (aunque es lo que parece), es que, en la gran mayoría de ocasiones, existe un desequilibrio en las bacterias de nuestro organismo, es decir, en la microbiota.

A esto se le suma algo cada vez más conocido: la intolerancia a la fructosa o al sorbitol. Es decir, sentirnos inflamadas al comer fruta, cebolla, ajo o cualquier cosa que tenga sorbitol. Lo normal es que tú pienses que tu intestino no lo absorbe bien y punto, pero tal y como puntualiza la experta en microbiota Estela Fuentes en uno de sus videos: lo que hay detrás puede ser mucho más complejo. “Si hay días que la fruta te sienta bien y otros que te inflama un montón, probablemente tengas un desequilibrio en la microbiota".

La relación del sorbitol con la microbiota

“La intolerancia a la fructosa o al sorbitol se suele explicar como algo aislado, pero lo que vemos muchísimas veces que hay detrás es una disbiosis, un desequilibrio en tu microbiota que es lo que mantiene esa intolerancia activa”, explica en su video. ¿Eso qué quiere decir? Cuando hay disbiosis, ciertas bacterias fermentan estos azúcares de forma muy agresiva y eso genera gas en exceso.” Y aquí aparecen la hinchazón, el dolor, los gases. Por eso hay días que toleras la fruta perfectamente y otros que no”.

Estos síntomas suelen ser más habituales en épocas de más estrés o peor descanso. En estos casos, “eliminar la fructosa o el sorbitol te puede aliviar, pero no va a solucionar el problema de fondo. Si no trabajas la disbiosis, cada vez vas a tolerar menos, no más”.

Cómo mejorar mi microbiota

Microbiota y salud
IAN HOOTON/SCIENCE PHOTO LIBRARY//Getty Images

Si esperas un truco milagro, sentimos decirte que no existe. La forma correcta de cuidarla es a través de hábitos básicos y saludables, no hay más. De hecho, para otras expertas como doctora De la Puerta, “depende de la calidad de la alimentación, del consumo de fibra, del descanso, del estrés, del ejercicio físico y de muchos otros factores que forman parte del día a día”.

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Lauren Izquierdo es una periodista especializada en moda, belleza y lifestyle, con una sólida trayectoria en el mundo editorial. Nacida en España, se graduó en periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid y desde el inicio su carrera ha estado vinculada al sector de la moda y la belleza, el lujo y el mundo wellness. 

Durante su trayectoria profesional, Lauren ha escrito para algunas de las publicaciones más destacadas del sector, entre ellas Mujer Hoy, Instyle, Lecturas o Women’s Health, donde ha aportado su visión sobre tendencias, belleza y hábitos saludables.  

A lo largo de su carrera, Lauren ha demostrado una habilidad excepcional para detectar las tendencias más emergentes y traducirlas en contenido relevante para distintos públicos. Su conocimiento del sector le ha permitido abordar temas desde una perspectiva crítica y cercana, a través de reportajes, entrevistas y crónicas que han capturado la esencia de la industria y sus protagonistas. También es conocida por muchas de sus novelas románticas, entre ellas Madrid tiene los ojos verdes (SUMA).

Es una usuaria activa en redes sociales, donde comparte su visión sobre la actualidad de la moda y la cultura pop, además de entrevistar a figuras clave de la industria. Su conocimiento del sector la ha llevado a participar en programas de radio y eventos de prestigio, consolidándose como una voz influyente en el periodismo y la generación Z en España.