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Pocas personas han conseguido hacer historia de la manera en la que Carolina Marín lo ha hecho. Campeona olímpica en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016, tres veces campeona del mundo y ocho de Europa, es todo un ejemplo de superación, esfuerzo y resiliencia.
Su ambición y trayectoria consiguieron dejar huella en casa de todos los españoles. Carolina logró abrir las puertas al bádminton, acercando al gran público una disciplina hasta entonces minoritaria y sirviendo de inspiración para los deportistas más jóvenes.
Sus continuas lesiones la llevaron a quedarse a un pie de la medalla olímpica en los juegos de París 2024. Pero eso no la detuvo, intentó seguir adelante y demostrar una vez más su liderazgo y valentía. En marzo vivió uno de los momentos más emotivos de toda su carrera, la despedida del deporte que le dio la vida en su ciudad natal, Huelva.
Desde entonces, su vida ha cambiado y sus objetivos son distintos. Descubrimos una nueva faceta de Carolina Marín, la Carolina empresaria, que presenta Win Espumoso Rosé by Carolina Marín. Una colaboración con Bodega WIN Sin Alcohol – de Bodegas Matarromera – que pone en valor una visión compartida de esfuerzo, tesón y valentía. Bajo el lema “tu instinto, tu victoria”, esta colaboración se presenta como un triunfo más de la deportista, cambiando el paradigma de las celebraciones al incluir a todo el mundo en el brindis.
Acompañamos a Carolina Marín en el lanzamiento de este nuevo proyecto y hablamos con ella para conocer su lado más humano fuera de la pista, reflexionar sobre su vida después de la retirada, el aprendizaje que le han dejado las lesiones, su nueva manera de entender el deporte y los proyectos que marcan esta etapa.
Carolina, recientemente hemos vivido tu despedida del bádminton, un momento muy importante para todo el deporte español. ¿Cómo se afronta una retirada habiendo tenido una carrera tan grande?
Fue un momento bastante complicado, no fue nada fácil. Fue muy difícil tomar la decisión, pero sí que fue un momento en el cual me sentí muy tranquila, porque es una de las mejores decisiones que he podido tomar en mi vida. Pensé, por fin, más en mi salud que seguir encabezonada en demostrar que puedo una vez más.
He superado tres lesiones, lo he intentado hasta el último minuto y segundo, entonces por esa parte me he quedado muy tranquila. Una de las cosas con la que yo me sentía un poco intranquila conmigo misma era quedarme con esa espinita clavada de “y si luego lo voy a intentar”. Entonces lo he vuelto a intentar, después de la lesión de París volví a coger una raqueta durante ocho meses, no ha podido ser, pero me siento muy tranquila y en paz con la decisión que tomé.
Ahora que ha pasado ya un poco más de tiempo y se ve con un poco más de perspectiva, ¿cómo estás viviendo esta nueva etapa?
Pues está siendo una etapa muy bonita y estoy muy feliz. Al fin y al cabo estoy viviendo muchas cosas que antes no he podido vivir y no he podido hacer, como por ejemplo pasar más tiempo con mi familia, con mis amigos, bajar más a Huelva, mi ciudad. Estoy viviendo momentos muy bonitos.
¿Hay algo que ya has descubierto de esta nueva Carolina Marín fuera de la competición que antes no conocías?
Bueno, estoy descubriendo la Carolina empresaria, se podría llamar así. Al fin y al cabo, cuando estás completamente enfocada en el deporte, en entrenar y en competir, solamente te dedicas el 100% del tiempo a eso. A día de hoy, creo que estoy haciendo un cambio de imagen, también yo como persona estoy madurando, estoy aprendiendo muchas cosas, está siendo un camino también muy bonito. Estoy muy feliz con todas las oportunidades que me están saliendo, con todos los proyectos que estoy haciendo y la verdad que disfrutando de cada una de las cosas que la vida me está poniendo por delante.
¿Algo que eches de menos de tu rutina como campeona?
Pues tengo que decirte que hoy en día no echo muchas cosas de menos. Sigo entrenando todos los días, al final las rodillas hacen que físicamente me tenga que mantener y a mí también me gusta hacer deporte, o sea que ahora mismo la verdad que no echo nada de menos.
Si echase algo de menos te podría decir que sería esa adrenalina que la propia competición te da, pero ni siquiera ahora mismo lo echo en falta la verdad.
Has dicho que sigues entrenando. Para una deportista de élite cambiar de un entrenamiento a otro debe de ser complicado, ¿qué tipo de entrenamiento estás haciendo ahora?
Principalmente en lo que me enfoco es en muscular. Al fin y al cabo, mi rodilla se tiene que mantener por la musculatura, entonces hago mucho gimnasio. También por el problema de mi rodilla me tengo que quitar todo el impacto posible, el propio cirujano me dijo que la carrera como tal si quiero hacer cosas aeróbicas me la quitase, que hiciera más bicicleta o elíptica. Cuando bajo a Huelva tengo un amigo con el que me voy y hago rutas en bicicleta, o sea que ahora mismo estoy haciendo esa variedad de entrenamiento.
Ahora que tienes un poco más de libertad y menos riesgo de lesiones, ¿hay algún deporte o alguna disciplina que te gustaría probar y que antes quizás no pudieras?
Sí, me gustaría probar muchas cosas. El año pasado probé un poquito el surf, pero me gustaría probarlo mucho más. Al final sí que es cierto que tengo un poco de limitación en las rodillas y me quedé con ese mal sabor de boca, porque al no poder flexionar mucho la rodilla, a la hora de levantarme en la tabla me resultaba más complicado. Pero quiero volver a intentarlo.
Quiero también practicar un poco de golf, que me han dicho que en cuanto a lo que es la calma y esa meditación interior es muy bueno y cambia mucho. La verdad es que quiero probar cosas nuevas, cosas que antes por el bádminton me era casi imposible, y que ahora estoy abierta a cualquier cosa.
Aunque ya no te veamos competir al máximo nivel en la pista, ¿vas a seguir vinculada al bádminton de alguna manera?
No puedo desligarme completamente del bádminton. Soy lo que soy gracias al bádminton, le he dado la vida al deporte y el deporte me ha dado la vida, entonces ni puedo ni quiero desvincularme del bádminton. De alguna manera quiero seguir cerca, quiero tener algún proyecto cercano a esto. De lo que más orgullosa me siento es de haber podido poner en boca de todos los españoles lo que es el bádminton, me daría mucha pena que a partir de que Carolina Marín cuelgue la raqueta ya se deje de hablar del bádminton y se vuelva otra vez al olvido.
Entonces, voy a poner todo de mi mano para que se siga hablando del bádminton en España, y ya no solamente hablando sino que la gente siga jugando en nuestro país.
¿Te ves como un gran ídolo para los deportistas más jóvenes?
Bueno, yo creo que eso al final lo tiene que decidir la gente y la sociedad. Si que es cierto que me veo con una responsabilidad muy grande y a la vez muy bonita, y de hecho me siento orgullosa de tener esa responsabilidad.
Creo que se traduce en tener unos valores como persona y como deportista, demostrárselo a la sociedad y sobre todo que esos jóvenes, esas niñas y esos niños de hoy en día vean que el esfuerzo es algo que hay que trabajar, y creo que está totalmente olvidado por la inmediatez de querer las cosas ya, y a la vez la tecnología también nos da toda esa inmediatez. Creo que hay que seguir reforzando lo que es el verdadero esfuerzo por conseguir las cosas.
Ha superado varias lesiones, ¿qué aprendiste sobre ti misma en este proceso de recuperación?
Pues he aprendido muchas cosas. Yo siempre digo que de cualquier cosa negativa o adversa que la vida me pone por delante intento siempre sacar cosas positivas y una de las cosas que saco es desarrollar la paciencia. Yo también soy una chica que me gusta entrenar para conseguir las cosas ya, y fíjate tú que el recuperarme de una lesión me ha mantenido con los pies en el suelo. No se necesita correr porque muchas veces queremos avanzar tres pasos y estamos retrocediendo dos. Es mejor ir pasito a pasito, y sobre todo porque al final el propio cuerpo necesita su recuperación, entonces es mejor ir con calma y lento y que el propio cuerpo y la mente también acabe de recuperarse al 100%.
No podemos no preguntarte sobre tu concesión de la Gran Cruz al Mérito Deportivo, ¿cómo recibes esta conmemoración a toda tu carrera deportiva?
La recibo muy feliz, muy agradecida y sobre todo orgullosa de que me hayan podido conceder este reconocimiento tan importante a nivel nacional. Al final me siento con muchísima gratitud.
¿Hay algún momento de toda tu carrera deportiva que defina a Carolina Marín?
Es complicado elegir un momento, te diría que es casi imposible. Yo siempre digo que detrás de cada medalla ha habido algo, ha pasado algo y de hecho no me puedo quedar ni con una, no me quiero quedar ni con la de los Juegos Olímpicos que es la más importante para un deportista. Siempre ha habido algo en el último momento que hemos tenido que superar, con el que nos hemos sentido reforzados y que finalmente hemos conseguido ese objetivo y esa recompensa en forma de medalla.
Pero si tuviera que quedarme con algo sería con los momentos en los cuales he conseguido mi sueño y lo he podido disfrutar y celebrar con mi equipo y con mi familia.
Si tuvieses delante a la Carolina de 10 años que empezaba a competir, ¿qué le dirías?
Que disfrute del camino, que dé su 100%, que no dude de ella, que confíe en el proceso y que lo viva con toda la felicidad posible.
Hoy presentas Win by Carolina Marín, ¿cómo ha sido tu participación en este proceso de creación y en la elección del producto final?
Mi participación ha sido el 100%, estoy muy feliz y contenta de este nuevo proyecto junto con Win. Crear un vino 0% alcohol, para mí era uno de esos proyectos en los cuales tenía como una meta a conseguir. Al final yo no bebo alcohol, y muchas veces cuando brindo con agua hay incluso gente que no quiere brindar conmigo por la superstición de que da mala suerte. Entonces es un momento bastante importante para que toda esa gente que cuando quedamos con amigos o familia bebemos agua o refrescos, podamos brindar. Lo puede beber cualquier persona, al ser un vino 0% alcohol, y es un momento muy bonito para compartir con tu familia y amigos. Al final Win by Carolina Marín siempre puede estar encima de la mesa.
Y ahora que ya estamos en verano, ¿un motivo para brindar?
Yo creo que hay que brindar porque cuando tenemos salud y estar rodeado de la gente que quieres tener a tu alrededor, siempre es motivo para estar feliz y para brindar.

Paula Arroyo es estudiante de Periodismo y Humanidades en la Universidad Carlos III de Madrid. Desde pequeña siempre ha sentido que el periodismo era su vocación. En 2025 se le brindó la oportunidad de presentar el informativo televisivo de su universidad y en 2026 participó en el programa Sonora, la radio universitaria de la UC3M. Además, sus gustos por la moda, el deporte y la cultura han permitido que desarrolle una visión creativa, crítica y reflexiva de la realidad.
Es amante de la danza y todas sus variantes. Ha cursado 16 años de danza clásica y ha obtenido una titulación por sus estudios en el Royal Ballet Academy. Desde entonces ha impartido clases de ballet a principiantes y ha probado distintas disciplinas que emergen de este deporte.
Es también coeditora de la revista nativa digital, Vibra, un medio que creó junto a unos compañeros en 2025, en el que reflexiona sobre la música pop española, la literatura y el arte. Es, además, la Community Manager del medio.
Actualmente, es becaria en la redacción de Women's Health, una de las cabeceras más influyentes del sector femenino y bienestar, donde colabora en la elaboración de artículos y galerías en distintas secciones. Esta experiencia le ha brindado la oportunidad de descubrir nuevas pasiones, como el bienestar y la nutrición. Su objetivo es motivar a otras mujeres a cuidar su cuerpo y su mente, creando contenido útil y cercano.











