Desde sus primeros pasos a los 11 años en el mundo del karting, hasta convertirse en la undécima mujer de la historia en formar parte de un equipo de Fórmula 1, Carmen Jorda ha trazado una trayectoria donde la velocidad, la disciplina y la constancia la condujeron hacia la misma línea de meta.
Su vinculación con el motor viene de cuna, inspirada por su padre José Miguel Jorda, también piloto profesional: “Es lo que viví en mi casa desde muy pequeña. Desde que tenía cuatro años veía las carreras con él y me llevaba a los circuitos, crecí en ese mundo”.
Su periplo por las carreras ha pasado por distintas categorías y campeonatos – Fórmula 3, GP3, Indy Lights y Le Mans Series – hasta llegar al mundo de la Fórmula 1 como piloto de Lotus y posteriormente Renault, una posición pionera en un entorno históricamente masculino. Su ambición por el deporte y la necesidad de construir referentes femeninos en el automovilismo, le ha llevado a convertirse en directora de Apine F1 Academy.
El desafío de ser mujer en el automovilismo
Afrontar el camino en un deporte tradicionalmente dominado por hombres supuso entender que las oportunidades no estaban repartidas por igual. En alguna ocasión la piloto ha confesado haberse cortado el pelo para parecerse más a los chicos del circuito. Pero eso nunca la detuvo: “Cuando empecé a competir nunca pensé en el hecho de ser mujer. Para mí era muy sencillo, yo quería ser piloto y quería competir. Pero a medida que fui avanzando me di cuenta de que el camino para nosotras era diferente”.
Carmen ha conseguido consolidarse como la undécima mujer piloto de la historia en un deporte con una trayectoria de más de 50 años. Un camino que no ha sido fácil pero tampoco imposible y en el que, admite, le hubiera gustado tener referentes femeninos: “Había muy pocas referentes, muy pocas mujeres compitiendo y prácticamente ninguna estructura creada específicamente para ayudarnos a llegar a las categorías superiores”.
Su trayectoria profesional, que ha sido toda una carrera de fondo, ha estado llena de obstáculos, críticas y comparaciones constantes. Es por este motivo que la piloto alicantina siempre fue defensora de crear un campeonato específicamente femenino. No porque crea que las mujeres no pueden competir contra los hombres, todo lo contrario, “sino porque para llegar arriba primero necesitas crear una base: más oportunidades, más kilómetros, más visibilidad, y al final, un entorno que también te permita desarrollarte”, sentencia.
Sin embargo, las reglas del juego están cambiando. Desde su nuevo puesto como directora de Apine F1 Academy, Carmen tiene como objetivo acompañar a nuevas generaciones de pilotos, contribuir a su desarrollo y favorecer una mayor presencia y visibilidad de las mujeres en el automovilismo: “Estamos viendo una generación de niñas que puede crecer viendo a mujeres competir dentro del ecosistema de Fórmula 1 y pensar: `bueno, yo también puedo estar ahí´”.
Creado en 2023, F1 Academy es el primer campeonato oficial para mujeres piloto dentro de la Fórmula 1, marcando un paso histórico para el deporte. Para Carmen, que desarrolló gran parte de su carrera cuando estructuras como esta todavía no existían, este escenario supone un gran cambio. Jorda se reencuentra con sus raíces en Enstone, donde comenzó su etapa en Fórmula 1 como piloto de desarrollo de Lotus, pero esta vez para formar parte de esa transformación desde dentro: “Estar dentro de esto me hace especial ilusión. Me gustaría poder ayudar a todas las chicas que empiezan desde edades tempranas a acompañarlas a que puedan ser pilotos y desarrollarse dentro de la Fórmula 1 con una carrera significativa”.
La mente y el cuerpo tras el volante
Conducir a velocidades extremas exige que el cuerpo se convierta en el vehículo principal del monoplaza. Para ello, es de vital importancia tener una preparación integral de cuerpo y mente. La piloto nos afirma que “la preparación física tiene que ser máxima”, no ha de centrarse únicamente en mantener una buena rutina de ejercicio, sino que “viene con todo”. Nutrición, recuperación, y un buen entrenamiento de cuello, hombros y core – los músculos más importantes para conducir un monoplaza – son los secretos de Carmen para mantenerse en la mejor forma para las carreras.
Como cualquier deporte de élite, cuidar de la salud mental es igual de importante que entrenar el físico. Para Jorda la preparación mental desde la infancia resulta fundamental para reaccionar ante el peligro del circuito, “porque tienes que afrontar las carreras para actuar de la mejor forma posible en cada momento o en cada situación de riesgo en el circuito”.
Miedo, adrenalina y riesgo, son algunas de las sensaciones que se viven pilotando un volante a alta velocidad. Sin embargo, cuando corren a más de 300 hm/h, los pilotos consiguen entrar en un estado de hiperconcentración absoluta que hace que, en palabras de Carmen, “no te dé tiempo a sentir nada”. Ese estado de flujo (flow state) es una experiencia mental única de concentración extrema donde el piloto y el monoplaza se fusionan, permitiendo al deportista alcanzar una claridad absoluta del cerebro que le lleva a tener reflejos hiperrápidos y automáticos, y a bloquear cualquier tipo de distracción externa y pensamiento analítico. Por eso, no nos sorprende cuando Carmen nos afirma que al pilotar “sientes muchas cosas, pero estás tan centrado en lo que tienes delante y en lo que tienes que gestionar que no te da tiempo a pensar mucho más”.
Moda, feminidad y la unión con la Fórmula 1
La trayectoria de Carmen Jorda no se limita exclusivamente a las carreras. En numerosas ocasiones ha demostrado tener un excepcional talento delante de las cámaras, desarrollando una mirada propia hacia el diseño, la belleza y una forma contemporánea de entender el lujo. Esto le ha permitido construir una gran comunidad internacional, con más de 1,3 millones de seguidores en redes sociales, que explica la versatilidad y el carisma que desprende la piloto.
Su presencia en el mundo de la moda es su forma de demostrar que ser deportista no significa tener que renunciar a tu feminidad o a otras facetas de ti misma. Para Carmen, no existe una contradicción entre el alto rendimiento deportivo y la moda: “nunca he tratado de convertirme en modelo en lugar de piloto, ha sido una extensión de quién soy”. Es por eso por lo que compaginar las carreras con el mundo de la moda ha sido una manera de expresar su personalidad: “durante años he podido compaginarla con el automovilismo y las carreras. Al principio me parecía que fueran como dos mundos diferentes, pero a mí nunca me gustó tener que elegir».
Esta sinergia es cada vez más palpable en la propia Fórmula 1, donde casas de alta costura se han consolidado como patrocinadores clave, tal y como destaca Carmen: “uno de los principales patrocinadores es Louis Vuitton y el año que viene el patrocinador de mi equipo Alpine será Gucci. Creo que son dos mundos que se están uniendo”. Por eso no es de extrañar que la moda empiece a tener cada vez más presencia en el asfalto, ya que ambas disciplinas representan el máximo nivel de excelencia y de detalle.
Del circuito a la pantalla: Inspirar a las nuevas generaciones
Uno de los proyectos más ambiciosos que Carmen Jorda tiene entre manos es el desarrollo de una película/serie de animación basada en su propia vida: 'Carmen'. Si algo le quedaba por atreverse a la piloto era el ámbito audiovisual que, afirma, ser un mundo completamente nuevo para ella. Su objetivo está claro: “utilizar el entretenimiento para transmitir un mensaje que para mí es muy importante”.
El mensaje central busca derribar prejuicios en el mundo del deporte, “habla de perseguir un sueño cuando eres diferente, de creer en ti cuando otros no necesariamente creen y de alguna forma no permitir que nadie decida cuáles son tus límites”, comenta Carmen. Una historia inspiracional para todas las jóvenes que sueñan a lo grande: “Si una niña puede ver mi historia y se va a ir pensando que también puede convertirse en piloto, en ingeniera, directora de equipo... Para mí ya conseguir eso sería algo muy especial”.
En conjunto, su historia de vida y sus diversos proyectos convergen en una misma meta: “El automovilismo al final a mí me dio la primera oportunidad y ahora quiero utilizar todo lo que he aprendido dentro y fuera de las pistas para ayudar a abrir oportunidades para la siguiente generación”.

Paula Arroyo es estudiante de Periodismo y Humanidades en la Universidad Carlos III de Madrid. Desde pequeña siempre ha sentido que el periodismo era su vocación. En 2025 se le brindó la oportunidad de presentar el informativo televisivo de su universidad y en 2026 participó en el programa Sonora, la radio universitaria de la UC3M. Además, sus gustos por la moda, el deporte y la cultura han permitido que desarrolle una visión creativa, crítica y reflexiva de la realidad.
Es amante de la danza y todas sus variantes. Ha cursado 16 años de danza clásica y ha obtenido una titulación por sus estudios en el Royal Ballet Academy. Desde entonces ha impartido clases de ballet a principiantes y ha probado distintas disciplinas que emergen de este deporte.
Es también coeditora de la revista nativa digital, Vibra, un medio que creó junto a unos compañeros en 2025, en el que reflexiona sobre la música pop española, la literatura y el arte. Es, además, la Community Manager del medio.
Actualmente, es becaria en la redacción de Women's Health, una de las cabeceras más influyentes del sector femenino y bienestar, donde colabora en la elaboración de artículos y galerías en distintas secciones. Esta experiencia le ha brindado la oportunidad de descubrir nuevas pasiones, como el bienestar y la nutrición. Su objetivo es motivar a otras mujeres a cuidar su cuerpo y su mente, creando contenido útil y cercano.














